domingo, 5 de febrero de 2012

La vida es Bella.

¡Buenos días princesa! He soñado toda la noche contigo. Íbamos al cine y tú llevabas aquel vestido rosa que me gusta tanto. Solo pienso en ti princesa. ¡Pienso siempre en ti!


Aceptaremos un pulpo como animal de compañía.

No podemos controlar el aire, la fuerza del agua al caer. No podemos impedir la noche más oscura, solo afrontarla. Nunca llegarás a  tocar la luna, ni siquiera en un mísero esfuerzo. Desdichado, frío. No podrás impedir que el sol se desvanezca entre las montañas y vuelva a alzarse triunfante a la mañana siguiente. No está en tu mano, ni en la mía. No lo estuvo en la mano de Galileo Galilei, por qué iba a estarlo en la de Pitágoras. No eres el dueño de un destino incompleto ni de hacer volar a un alcón hasta su refugio. Nunca fuistes más que eso, palabras. Simples palabras con un poco de efecto. Un óbice en el camino.

Intentas despertar. Sus lágrimas acechan en tus mejillas. Estás a punto de explotar. Niegas estar mal. Pero tampoco estás bien. Entonces, ¿cómo estás? Pues... simplemente no estás. Bueno, sí, pero es tan incomprensible... como una cama vacía.
{Bed, passion, cute, love}

Que los comienzos empiezan por finales hasta alcanzar el Do grave en su partitura. Nunca me encontré con el destino y le pregunté hacia dónde ir. Tampoco creo que deba hacerlo ahora. Simplemente lo considero un espacio vacío en el tiempo que dentro de unos meses habré olvidado vagamente y enterraré junto a una caja de cartón.

martes, 31 de enero de 2012

Paulo Coelho.

"Cuando quieres algo realmente y con todas tus fuerzas, créeme, el universo conspirará para ayudarte a conseguirla..."

domingo, 29 de enero de 2012

Tentación.

Son tuyos. llámalos sentimientos o, simplemente, reacciones químicas. Pero, ahí están, creando microscópicas partículas ligeramente necesarias en ese minúsculo hueco vacío llamado alma.

Utopía.

Llevas tres semanas esperando una llamada, pero se han borrado los puntos de aquella letra del final. Nadie entendería el por qué, ni siquiera tus razones. Pero son tuyas y eso nadie puede arrebatártelo.  Mírame, siempre lo supiste. Tus labios se revelan a la luz de las palabras. Pero nunca lo entenderían. Así que, abre los ojos y mírame, porque hoy es la última ocasión que tienes para ser feliz.
Siempre fuiste alguien más en este cuadrilátero. Nunca supe quién debimos ser. Pero incluso un monstruo puede tenerle miedo a la oscuridad.

jueves, 26 de enero de 2012

Lo siento, perdí mi guía.

A veces, no puedo evitar equivocarme. Soy humana. Pero aquel día no fue mi humanidad. Aquel día, fueron sus palabras. Puedes reírte de mí, ya estoy acostumbrada a empequeñecerme con tu mirada, pero fueron las palabras de mi querido Mr. Sandals las que influyeron en mis sentimientos. Cómo podría explicarte lo que se siente al escuchar esas palabras en tu cabeza, al rebotar e incrustarse en mi pequeño baúl lleno de cartas vacías y manchadas por la tinta de tus labios. {Angustia, Dolor, Ganas de matar aumentando, Miedo… y esos escalofríos otra vez} Es ese típico “si él se tira de un puente, tú también” solo que esta vez lo encabezas tú.

En ese momento, lo único que quería era estar con él. Claro, que eso no significa encontrar la forma de pedir perdón a una persona  a la que había menospreciado y rechazado. Podía haber sido mezquino, podía haberse vengado a lo grande pero no lo hizo. Y en mi vida le he querido más.


Fue un tal 26

martes, 24 de enero de 2012

Historias de un hombre loco.


“Es mi voluntad la que me ha empujado cada vez que he doblado las rodillas; la que nunca deja de creer que yo puedo"
Siempre dije que para poder escribir un buen libro, un buen relato, una buena historia hay que estar un poco loco. Tú siempre lo estuviste, eso hay que admitirlo. Podría decirse que es motivo de envidia entre el populacho. Quién sabe, quizás mañana me encuentre a tu altura. Pero, de momento, me conformaré con mi locura momentánea.
Sí, definitivamente estás loco. Pero te diré una cosa: las mejores personas lo están.
"Me estoy perdiendo" pensarás. Debes saber que yo ya estoy perdida desde hace un par de líneas. Mañana volveré a recordarte con tu bufanda de rayas colgada al cuello como si aquello fuera lo más vital. Perdiste el control con las botellas, y hoy voy a esconderlas en el cajón que guarda la llave inclinada. Sí, esa que siempre llevaba nuestro padre colgando del cinturón escondida tras su abrigo ruso. En definitiva, la primera premisa está concluida con el sabor amargo de aquel licor. Quizás... nuestros amigos dicen "Adiós". Yo te diré "hasta luego", que no me parece tan vulnerable a los hechos.
Omnia itinera ad Roman ducunt.

domingo, 22 de enero de 2012