jueves, 17 de enero de 2019

Conmigo.

Mis maletas se han acostumbrado
a los trayectos cortos
porque tengo el corazón en números rojos
y cenizas entre los recovecos.

Son las once y media de la noche 
y te presentas en mi puerta 
con aquel libro 
y una sonrisa de otro planeta.

Que ya no me queda tiempo
para robar
las estrellas de Madrid.

Que a veces necesito parar 
y rescatar 
mi yo más profundo...








Thank you for the good times.

No puedo prometerte que las cosas serán fáciles. En verdad, nunca lo serán. Te lo pondrán difícil; te intentarán derribar; y, cuando estés a punto de alcanzar la cima, te empujarán al vacío y tendrás que volver a empezar. Lo único que puedo asegurarte es este momento. Ese abrazo fuerte que lo dice todo sin palabras. Esa llamada. Esa mirada que lo entiende todo. Ese apretón de manos. Esa sonrisa Y el sonido de nuestras risas entrelazadas.




Dedicado a María Sánchez.


1 de Enero.

Hoy me ha dado por buscar un buen libro entre estos días de oscura soledad.
Que es invierno y el frío pesa en nuestros versos.
Que es el comienzo. Un día nuevo.
Que ya te vale, ya llegas tarde.
Estos instantes me los ha robado un cobarde.


lunes, 24 de diciembre de 2018

3 de Noviembre.

Qué bonito es celebrar que seguimos vivos, en cuerpo y alma;
que nuestro corazón vibra;
que no nos hemos rendido.

Qué bonito es ver que hay gente que realmente vale la pena;
que te regalan su tiempo aun pudiendo entregárselo a otros.

Qué bonitos son los detalles llenos de vida 
y la vida llena de detalles.

Qué bonito seguir luchando, riendo, soñando;
fallando, sufriendo y llorando.

Qué bonito aprender;
qué bonito un café a media tarde;
qué bonito disfrutar así.

Qué bonito.
Si es a vuestro lado.


"Sólo" eso.

Considero que no somos nada conscientes de lo que los demás hacen por nosotros. Especialmente, del tiempo que nos dedican. El tiempo, ese tesoro que desperdiciamos como si no valiese nada.
No valoramos nunca que otras personas nos dediquen un día, unas horas, unos minutos... y, cuando dejan de hacerlo, nos extraña. 
Que podrían estar dedicándoselo a otros.
O a ellos mismos.

Los desperdiciamos.
Al tiempo y a las personas.



Media sonrisa y sin armadura.

Lo felices que somos ahora y no somos conscientes.
Solamente nos percatamos cuando la oscuridad nos viene a buscar y nos encuentra sin armadura; con media sonrisa y las ganas de luchar.


Desgastada y oxidada.

Con los pies descalzos y los sentimientos en vena, me dispongo a abandonar una oscuridad que me pesa. Acostumbrada a acarrear con los años y las piezas que he desmontado por pereza, es extraño sentirme tan ligera. No obstante, sigo entera, desgastada en las esquinas; con la pintura algo oxidada por la esperanza que penetra y no se escapa. Dulce locura encontrarme otra vez en casa.




miércoles, 7 de noviembre de 2018

Llanto roto.

El rugido del mar me embelesa. Me ha capturado en sus entrañas y me ha mecido hasta dejarme sin habla. Me retiene en su abrazo eterno y su espuma rompe contra los vértices de mi cuerpo.
Ese llanto, que propaga con sus olas, ha eclipsado mis sentidos y se ha colado entre los pliegues de esta luz que, días atrás, consideré mi alma.
Descanso eterno; silencio roto por la fuerza de sus olas, que me roban un beso salado al encontrarme tan perdida en estas horas.
Y, en su oscuridad, ha aferrado mis miedos para no dejarlos nadar y que mueran en un naufragio de espuma y mar. 



Por suerte, la cosa cambió.

Quise tragarme todos mis miedos; engullirlos; enterrarlos en lo más profundo de mi ser. Anclarlos al fondo, que se ahogaran con sus propias lágrimas y cesaran esos gritos asfixiantes. Pero eso no te salva la vida. Más bien todo lo contrario.
Te destruye.



domingo, 21 de octubre de 2018

Somos tierra y universo.

Somos alas imponentes; miradas que se encuentran; paradas colapsadas.
Somos la luz de los ojos del que renace del infierno y de algún otro cielo.
Somos la oscuridad encarnada en esta copa de vino añejo.
Somos cuerpo; somos carne; somos células dispares.
Somos tierra y universo; lluvia y firmamento.
Somos ángeles desterrados, por cobardes y miedosos que se coronaron con nuestras debilidades. 
Somos lucha; somos fuerza y resiliencia.
Somos únicos e iguales.
Somos luz; desierto y paz; lágrimas de sal.
Somos todo y somos nada; 
            y una historia que contar; 
                 cicatrices mal cerradas
                      y muchos logros 
                                                  que nos quedan por soñar.